Ambos instrumentos legales fueron aprobados por la bancada liberal “a mata caballo” y en medio de un acalorado debate y de airadas protestas de diputados de los opositores Partido Nacional y de Unificación Democrática (UD).
Malestar
ste miércoles, el malestar se puso de manifiesto cuando la directiva del Congreso introdujo la iniciativa del Poder Ejecutivo referente al préstamo de Taiwán. La bancada liberal procedió a aprobarla con la dispensa de dos debates.
Al proceder la discusión, los diputados nacionalistas y udeístas pidieron la palabra a la presidenta en funciones del Congreso, Lizzy Flores, para oponerse al proyecto, pero esta se las negó, mientras el secretario siguió con la lectura del decreto a pesar de las reacciones de protesta de sus compañeros.
Los opositores alegaron que, igual que el préstamo del BID, se desconoce el destino de los fondos, además, consideraron que el país no puede seguir endeudándose a diestra y a siniestra como lo está haciendo el gobierno de Manuel Zelaya Rosales.
Los nacionalistas empezaron a golpear sus curules exigiendo ser escuchados, mientras los cinco diputados udeístas se desplazaron frente a la mesa de la junta directiva para increpar a la presidenta y exigirle que suspendiera el debate o les concediera la palabra.
En aquel ambiente tenso, la aplanadora liberal continuó con la aprobación de la iniciativa.
Cuestionan procedimiento
El diputado liberal, José Azcona, manifestó que los fondos están dirigidos a proyectos sociales para el combate de la pobreza.
Es normal que los diputados opositores quieran llamar la atención cuando se debaten asuntos tan importantes para el país, manifestó Azcona en relación a la conducta de los nacionalistas y udeístas.
Los diputados del PN y la UD cuestionan que el documento aprobado no detalla las áreas o proyectos específicos a los que serán destinados los recursos.